Antecedentes

En los últimos años han surgido nuevas tendencias en relación a las estrategias de comercialización utilizadas por la agricultura familiar para aumentar el alcance y la inserción de la agricultura familiar en los mercados, identificándose los encadenamientos productivos y los circuitos cortos. Ambas constituyen alternativas a los mecanismos clásicos que se han utilizado en el pasado (intermediarios, mercados spots) y se suman a una serie de otras modalidades de operación, que muchas veces son implementadas de facto por los agricultores familiares y que no han sido sistematizadas ni etiquetadas.

Encadenamientos productivos (EP) busca articular a las explotaciones de la agricultura familiar con las empresas agroindustriales ya insertas en el mercado, de modo de proveerlas con materia prima, que resulten en beneficios a las comunidades y personas de bajos ingresos, así como a las empresas agroindustriales. Algunos ejemplos de esta modalidad de comercialización son las Alianzas Productivas implementadas en Chile y Colombia; los Negocios Inclusivos (NI) impulsados en Ecuador; los Arreglos Productivos Locales (APL) de Brasil; y los Programas de Proveedores (PdP) de Chile y México.

Circuitos cortos (CC) o de proximidad, constituyen una forma de comercio basada en la venta directa de productos frescos o de temporada, que buscan minimizar la intermediación entre los agricultores familiares y los consumidores, fomentando el trato humano y la reducción del impacto medioambiental al disminuir las distancias de transporte y los envasados. El auge de los CC como forma de comercio se debe fundamentalmente a una creciente demanda de los consumidores por productos locales, auténticos, sanos y de temporada. Con este enfoque además los agricultores familiares capturan un mayor valor de su producción, ahorrando costos en otros segmentos de la cadena (transporte, embalaje, otros) y creando valor a partir de atributos intangibles (marcas, cultura, anclaje territorial, autenticidad, lazo social). Algunos ejemplos internacionales son el Teikei de Japón; el Food Guilds en Suiza; Community Supported Agriculture de Estados Unidos; entre otros. Se identifican al menos nueve tipos de circuitos cortos: i) venta directa en la explotación (canasta, cosecha, otros); ii) venta directa en ferias locales; iii) venta en tiendas (puntos de venta colectivos, restaurantes, comerciantes minoristas, otros); iv) venta directa en supermercados; v) reparto a domicilio; vi) venta anticipada; vii) venta por correspondencia (internet, otros); viii) consumo directo en la explotación (agroturismo) y ix) venta al sector público.

En América Latina y el Caribe los CC constituyen una tendencia emergente que se ha concretado principalmente en la creación de bio-ferias y mercados ecológicos u orgánicos, tales como los de Loja y Cuenca en Ecuador o los de Jalisco y Xalapa en México. Existen exitosas experiencias impulsadas por pequeños agricultores que entregan alimentos a supermercados, en Chile (por ejemplo, Wal Mart) o en Colombia (por ejemplo, proyecto Semilla/Nariño). En el área de las compras públicas de alimentos, existen programas en Argentina, Ecuador, Perú, Uruguay, siendo el caso más emblemático el Programa Hambre Cero de Brasil. Este programa de adquisición de alimentos de la agricultura familiar ha permitido conectar la oferta con la demanda de alimentos de las escuelas públicas, cumpliendo con una ley que establece que del total del valor a ser comprado por las escuelas públicas para las meriendas escolares, al menos el 30% debe ser comprado en forma directa a la agricultura familiar o a sus organizaciones (cooperativas, agroindustrias). Se destacan también los emprendimientos desarrollados por la actividad privada, como por ejemplo: i) la alianza cocinero-productor, impulsada por la asociación peruana de gastronomía; ii) DANPER S.A.C; iii) Gandules INC S.A.C; iv) INCALPACA TPX S.A., entre otros.